¿Cuál es la voluntad de Dios?

Probablemente le hayamos preguntado a Dios en algún momento: “¿Cuál es Tu voluntad para mi vida?”. Tal vez hayamos deseado saber la voluntad de Dios respecto a qué deberíamos estudiar en la universidad, qué tipo de trabajo deberíamos tener o con quién nos deberíamos casar.

Es propio de la naturaleza humana estar intensamente centrados en nuestros propios asuntos y no en los asuntos de Dios. Después de todo, ya que Dios es todopoderoso y divino, ¿qué podría querer o necesitar?

Dios creó los cielos, la tierra y toda la humanidad. ¿Por qué? La Biblia nos da la respuesta en Apocalipsis 4:11:

“Digno eres Tú, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria y la honra y el poder; porque Tú creaste todas las cosas, y por Tu voluntad existen y fueron creadas”.

Este versículo nos dice claramente que Dios lo creó todo por causa de Su voluntad. Cuando comparamos nuestros asuntos personales con la creación de los cielos, de la tierra y de toda la humanidad, tenemos que concluir que la voluntad de Dios debe ser algo mucho más significativo que simplemente a qué universidad deberíamos ir o qué trabajo deberíamos tener.

Así que, ahora que sabemos que todas las cosas fueron creadas por causa de la voluntad de Dios, ¿cuál es la voluntad de Dios?


Nuestro Dios es un Dios de propósito

En primer lugar, tenemos que darnos cuenta de que Dios es un Dios lleno de propósito. Pensar que Dios haría algo al azar sin tener un propósito no tiene sentido. Ni siquiera nosotros malgastaríamos nuestro tiempo y esfuerzo en construir algo sin tener una razón o un propósito en mente.

Veamos Efesios 1:5 y 9 y prestemos atención a algunas palabras claves en estos versículos:

“Predestinándonos para filiación por medio de Jesucristo para Sí mismo, según el beneplácito de Su voluntad”.

“Dándonos a conocer el misterio de Su voluntad, según Su beneplácito, el cual se había propuesto en Sí mismo”.

Estos versículos hablan claramente de que Dios tiene un beneplácito, una voluntad, que se propuso en Sí mismo. En la eternidad pasada, antes que existiera cosa alguna, en el corazón de Dios había un deseo, algo que Él quería. Para obtener ese deseo, Él elaboró un plan. Este plan es la voluntad de Dios, Su propósito eterno. La creación del universo y de la humanidad es parte de ese propósito.

Dios lo hace todo con ese propósito particular en mente. Así que, ¿cuál es el beneplácito del corazón de Dios?


Dios quiere muchos hijos

Es probable que tengamos nuestras propias ideas acerca de cuál es el propósito de Dios. Pero ¿qué dice la Biblia?

Efesios 1:5 nos dice que Dios nos predestinó “para filiación por medio de Jesucristo para Sí mismo según el beneplácito de Su voluntad”.

El beneplácito de la voluntad de Dios es tener muchos hijos engendrados por Él por medio de la regeneración que compartan Su vida y naturaleza divinas y que, al crecer en la vida divina, éstos expresen a Dios y Dios sea visto a través de ellos.

Pero eso no es todo. El libro de Efesios nos muestra aún más qué es el propósito de Dios y qué será lo que cumplirá el deseo de Su corazón.


Dios quiere la iglesia

Dios desea tener hijos que posean Su vida y naturaleza. Pero también desea que esos muchos hijos colectivamente sean Su iglesia. Podemos ver esto en Efesios 3:10-11:

“A fin de que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y autoridades en los lugares celestiales, conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor”.

Según el propósito eterno de Dios, Su multiforme sabiduría será dada a conocer por medio de la iglesia, la cual está compuesta por todos los hijos de Dios, los cuales han sido regenerados.

Puede que individualmente expresemos a Dios hasta cierto punto, pero nadie puede expresarlo plenamente. Nuestro Dios es tan grande y tan rico que necesita una expresión grande y rica por medio de Su iglesia. Dios quiere que Sus muchos hijos sean edificados juntos en Su vida como iglesia. Tal iglesia será un testimonio para el universo de quién Él es, así como de Su plena expresión en la tierra, tanto hoy como por la eternidad.

¿Cómo podemos llegar a ser esta iglesia? La nota 2 en cuanto a la palabra iglesia en Efesios 3:10 en el Nuevo Testamento Versión Recobro explica:

“Como lo revela el v. 8, la iglesia se produce de las inescrutables riquezas de Cristo. Cuando los escogidos de Dios participan de las riquezas de Cristo y las disfrutan, son constituidos de esas riquezas para ser la iglesia, mediante la cual se da a conocer la multiforme sabiduría de Dios a los principados y autoridades angélicos en los lugares celestiales. Por lo tanto, la iglesia es la sabia exhibición que Dios hace de todo lo que Cristo es”.

Por eso es tan importante que nosotros, como hijos de Dios, leamos la Biblia consistentemente. A medida que ingerimos a Cristo como alimento en la Palabra, participamos de Él y somos reconstituidos. Así como la comida que comemos constituye nuestro cuerpo físico, las riquezas de Cristo que disfrutamos en la Palabra nos constituyen para ser la iglesia. Entonces, podemos expresarlo tanto individualmente en nuestra vida diaria, como junto con otros creyentes como la iglesia. Así es como Dios puede obtener el deseo de Su corazón.
 
 


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